• English
  • Español

Colon Irritable. Manejo en Osteopátía.

13 de noviembre de 2019

El colon Irritable es una patología de origen funcional que afecta a la actividad del colon. Se caracteriza por la presencia de síntomas tales como ir al servicio con mucha frecuencia, seguidas de períodos de estreñimiento. Esta alteración en la frecuencia de ir al servicio se acompaña también de molestias o dolores intestinales, además de distensión abdominal . Esta patología, al ser de origen funcional, se caracteriza por no experimentar cambios ni anatómicos ni patológicos de ningún órgano y algunos médicos lo han englobado en una alteración de origen psicológico.

El tubo gástrico desde el esófago hasta el recto está en constante actividad tanto física como bioquímicamente. Esta actividad produce gases, dolor y cambios de frecuencia y duración de los movimientos intestinales. Por todo ello, clínicamente, se hace muy difícil valorar este sistema.

Durante muchísimos años los osteópatas han tratado y valorado la actividad intestinal usando los reflejos viscerosomáticos, que aunque escasamente considerados ,han sido de gran ayuda en el manejo del problema.

El colon irritable es una de esas enfermedades funcionales, con el incoveniente de que suele perdurar en el tiempo, puede ser periódica o concomitante aunque obviamente no es contagiosa. Los síntomas pueden aparecer en relación con algunas comidas y alteraciones en otros hábitos de vida en general como mayor estrés o cambios en los horarios. También puede aparecer distensión abdominal, sensación de estar lleno y una alternancia entre estreñimiento y alta frecuencia en las deposiciones.

El estrés, tanto a nivel laboral como comportamental suele estar presente en las vidas de los que padecen esta condición. Los pacientes suelen ser muy activos y perfeccionistas.

Los pacientes que sufran de estos síntomas han de ser clínicamente investigados para descartar otras patologías tales como la enfermedad de Chrons, colitis ulcerosa, cáncer de colon, úlceras gástricas o duodenales además de problemas de vesícula y amebiasis.

El paciente con colon irritable por definición no pierde peso ni tampoco tiene fiebre, ni tampoco tiene sangrado de ningún tipo ni ulceraciones rectales. Por ello tampoco padecerán de anemia ni tampoco tienen más probabilidades estadísticas de padecer cáncer de colon.

Por todo ello el paciente con colon irritable ha de hacerse regularmente chequeos para descartar las patologías que se han descrito anteriormente. Así ,los pacientes han de ir a su médico general o especialista inicialmente para que le hagan un análisis de sangre para descartar infecciones ni incremento en la velocidad de sedimentación. Igualmente un coprocultivo será necesario para descartar la presencia tanto de parásitos como de sangre en las deposiciones. También una resonancia y una colonoscopia serían necesarias.

Papel de la Osteopatía en el manejo del colon irritable.

El control del intestino es tanto intrínseco como extrínseco. Intrísecamente, las paredes intestinales están hechas de musculatura lisa cuyos impulsos locales van a dar lugar al movimiento de los alimentos tanto hacia adelante como hacia detrás además de movimientos de mezclado y amasado.

La influencia externa de este sistema lo lleva a cabo el sistema nervioso autónomo a través del sistema simpático y parasimpático.

El sistema simpático se aloja en la cadena ganglionar paralela a los segmentos vertebrales torácicos y lumbares altos (T5-L2). Este sistema puede llegar a reducir el lúmen intestinal y alterar el paso de los alimentos por el tubo digestivo, llegando a producir sensaciones de llenado e incluso de molestia intestinal.

El sistema parasimpático va a gobernar a través del nervio craneal X o nervio vago, influenciando todo el tubo digestivo hasta la primera mitad del colon además también de los nervios esplácnicos que parten desde el plexo sacro y que gobiernan la segunda mitad del colon transverso y descendente.

Tratamiento Osteopático

El objetivo de nuestro tratamiento será restaurar el equilibrio entre la estructura y la función. Restaurar el sistema autónomo correcto en los intestinos. También el equilibrio de los fluidos será importante tanto a nivel arterial, venoso y sobre todo linfático.

Todo ello se realizará en el contexto de las articulaciones relacionadas y así abonar el terreno para que el cuerpo se cure solo.

El trataiento se aplicará de manera manual a las zonas funcionalente relacionadas en el cuerpo. Como osteópatas no sólo actuaremos localmente inhibiendo la musculatura lisa, sino que accederemos al sistema a través de la espalda, movilizaciones costales y sacras. Por supuesto el papel a nivel cervical y suboccipital será crucial en la regulación parasimpática.

Todos estos pasos serán explicados al paciente, además de las molestias leves que puede experimentar en los días posteriores al tratamiento. El tratamiento puede llevar varias sesiones pero nos gusta siempre contar con el apoyo del médico de cabecera para ayudar al control de la patología y de la evolución del tratamiento.

El médico general aportará consejo tanto a nivel de la dieta conveniente como la prescripción de determinadas ayudas farmacológicas para ayudar al paciente.

Todos estos consejos médicos y del osteópata pueden ayudar a que el paciente se sienta mejor de las molestias ocasionadas por el colon irritable.

leer más

Publicado en Sin categoría

dolor lumbar en el trabajo, dolor de espalda en el trabajo

Ergonomía en el trabajo

20 de octubre de 2019

Generalmente decimos que nos pasamos más de media vida en el trabajo, y la verdad es que es un hecho. Independientemente de nuestra actividad laboral de media nos pasamos unas ocho horas trabajando cinco veces por semana.

Debido a las tecnologías, hoy en día, la inmensa mayoría de los trabajos se realizan sentados enfrente de un ordenador. El ordenador nos obliga a estar muchas horas, prácticamente todo el tiempo en la misma posición, y es ahí donde radican los problemas.

De manera general, se puede decir que uno de los mayores factores lesivos es el mantenimiento de una posición o la repetición de un movimiento durante mucho tiempo.

En caso de nuestro cuello y columna dorsal y lumbar van adoptando unas posiciones alteradas a lo largo de los años. Vamos a comentar de manera ordenada los hallazgos que se van produciendo en cada una de las curvaturas.

A nivel cervical, suele ir adoptando una posición o de antepulsión con rectificación cervical. Esto significa, que la cabeza se va trasladando hacia adelante y además de ir extendiendo las vértebras superiores también se van poniedo más rectas algunas de las vértebras más medias. Igualmente, las vértebras en la transición cervico-dorsal, van adoptando una posición de flexión creando la tan llamada “chepa”. En cambio, y debido a condiciones preexistentes también las cervicales pueden adoptar una posición de rectificación total, que es cuando combinamos escritorio y pantallas al mismo tiempo. En ambos casos, y debido a la repetición de estas posiciones, la tensión muscular aumenta, y a lo largo de los años va fijando dichas posiciones, llegando a atrofiar fibras musculares, que por economía de gasto muscular se van haciendo más rígidas produciendo cambios estructurales en el músculo.

La musculatura más afectada, o mejor dicho, la que más síntomas produce y que más solemos abordar son los trapecios superiores, los cuales se van cargando y aumentando mucho la actividad en unos puntos, llamados puntos gatillos, produciendo dolor. Aunque no sólo producirá dolor, sino también debilidad de los trapecios inferiores, perpetuando la posición y por lo tanto los síntomas. Igualmente, otros grupos musculares como el esternocleidomastoideo, también se irán acortando, fijando mucho la posición de la cabeza hacia adelante. Debido a esto otros músculos más profundos, como los suboccipitales pueden ir acortándose y produciendo tensión en la cabeza, llegando a tirar de los anclajes óseos produciendo dolores de cabeza de origen musculoesquelético.

A nivel de la columna dorsal, y por la posición heredada comenzando por la flexión de la parte cervico-dorsal, se pone verdaderamente rígida. Esta rigidez, acompañada de la mala postura en flexión del tronco, debido normalmente, a la mala altura de los reposabrazos de las sillas de oficina, va flexionando la zona dorsal y reduciendo su movilidad.

La zona lumbar, debido a la altura inadecuada de las mesas y las sillas en el trabajo, también se ve afectada. En este caso la variedad de problemas es grande, debido principalmente a condiciones preexistentes. La columna lumbar se ve comprometida con la flexión lumbar que suele ir reduciendo la movilidad y los espacios vertebrales, aumentando la presión en los discos vertebrales a este nivel. Dicha compresión, conjuntamente con la falta de tono muscular adecuado, son a mi juicio, los responsbles de las alteraciones funcionales y patologías de la columna lumbar hoy en día.

Cómo evitar todo esto?

Debemos procurarnos una buena estación de trabajo. La pantalla del ordenador debe estar a unos 60 centímetros de distancia de nosotros y a cierta altura para evitar estar mirando para abajo produciendo rectificaciones cervicales. Igualmente, esta distancia también nos permitirá disponer de una buena posición de hombro, brazo y muñeca, para evitar lesiones de repetición en los tendones del manguito rotador del hombro y extensores de muñeca y retináculo de las mismas.

La posición del tronco debe ser erguida, ayudándonos para eso tanto el respaldo como el asiento donde disponemos nuestras nalgas. Hoy en día casi todas las sillas llevan una pequeña palanca que hará bascular la pelvis consiguiendo mayor o menor grado de curvaturas lumbares y dorsales. Es decir esto “nos pondrá derechos” y por lo tanto en una posción adecuada para mantener la posición de sentados más tiempo sin tanta carga inadecuada de la espalda.

Una vez hayamos conseguido nuestra posición básica, ahora debemos poner nuestros reposabrazos a la altura adecuada a la que no se nos carguen los trapecios y sentir que nos permite reposar el peso del brazo para hacer el menor esfuerza posible con el ratón del ordenador.

El reposapiés añadirá confort a todo añadiendo un buen punto de apoyo a toda la estructura.

Aunque todos estos puntos son prácticos e importantes, he de explicar, que no hay posición perfecta que se pueda mantener más de 45 minutos sin que la estructura del cuerpo se agote.

Así que nos debemos levantar de la silla por lo menos cada hora y readaptar y dar descanso a la posición tan continuada.

Muchas veces es la tensión mental la que nos hace permanecer más tiempo sentados sin levantarnos, perpetuando así la postura continuada que nos dañan tanto el cuello como la espalda en general.

leer más

Publicado en Blog

Fisioterapia y Osteopatía en Cefaleas y Migrañas

25 de febrero de 2019

¿Sabías que?

Las cefaleas afectan a un altísimo porcentaje de pacientes todos los años. Éstos están acostumbrados a vivir con su dolor de cabeza y a medicarse regularmente.

La Fisioterapia y la Osteopatía son disciplinas que se pueden aplicar en un alto porcentaje de los casos y obtener una mejora del problema. La aplicación de nuestro tratamiento reduce la intensidad y frecuencia de los dolores de cabeza. El tratamiento manual se ha demostrado muy efectivo a la hora de paliar los síntomas en muchos casos, tanto de las cefaleas de origen tensional y cervical como de las migrañas.

Durante la primera consulta se recopilarán las pruebas necesarias y se realizará una historia clínica exhaustiva para determinar el mapa del dolor, los factores que influyen en el mismo así como su frecuencia. Es recomendable que el paciente traiga todo el conjunto de pruebas que normalmente se han hecho previamente.

Se aplicarán tanto técnicas manuales como electroterapia para intentar modular el dolor. Cada caso es particular y se trata minuciosamente para conseguir buenos resultados en el menor número de sesiones que sea posible. 

 

leer más
Nuestros tratamientos

Aviso legal | Política de cookies | Política de privacidad
Copyright 2019. Osteopatía y Fisioterapia Rodríguez Aranda. Todos los derechos reservados.